10 abril 2007

House 3x15 - Half-Wit


Aunque el caso de este episodio tiene su importancia en el desarrollo de la trama, ya que muchas veces se revelan como la excusa desde la que partir para descubrir a los personajes, ésta vez cede (como casi siempre) todo el protagonismo, cómo no, de nuevo a la compleja personalidad de House. Y es que, desde que lo viéramos volver con su bastón tras una temporal "cura", y quizá también gravemente "herido" por su enfrentamiento con Tritter, House se ha vuelto aún más cínico y despreciable si cabe, ya que no dudó en poner en juego la vida de uno de sus pacientes para paliar su dolor (aunque siempre con la represión de su Pepito Grillo personal, que logra apenas controlarlo), lo que ahora intenta hacer con otra argucia de aún menor calaña. Una vez más, su negro humor, pero sobre todo la frialdad con la que ataca de manera brutal todo lo "superficial", con la que infiere cada detalle que le permita golpear a quienes más cerca de él se encuentran, volverá a hacer de su misantropía su mejor defensa contra quienes a él intentan acercarse, porque House conoce como nadie el dolor, y ya que no puede paliarlo, tiene suficiente con el físico.

En este capítulo, y con House haciendo de las suyas, incluso en los peores momentos nos hace sonreír, aunque también odiar su desdeñable y en demasiadas ocasiones ya amoral conducta. Y es que el juego que se trae entre manos con sus amigos y compañeros, aunque deje alguna que otra escena memorable y muy esperada, difícilmente puede ser superada por una conducta más frívola y manipuladora aunque sabemos que, con House, todo es posible.

Valoración: 8/10